3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 15. Una explicación para después
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 15. Una explicación para después
Del otro lado de la línea se hizo un silencio pesado. Cassian no dijo nada, pero apretó la mandíbula, esperando; y Athena lo observaba con el corazón acelerado, tratando de leer en su expresión si aquello era una buena o una mala señal. Fueron apenas un par de segundos, pero se le hicieron eternos hasta que la voz de mateo se escuchó de nuevo.
“En ese caso… Santiago está cerca” —dijo de pronto, con un toque de urgencia en la voz. “Lo voy a mandar también. Te aseguro que nada le pasará a esos bebés”.
Cassian cerró los ojos un instante, aliviado, aunque no lo admitiera en voz alta.
—Haz lo que tengas que hacer —respondió—. No quiero riesgos cuando se trata de ellos.
Eso cerraba el negocio de una vez por todas, y entonces la voz de Rodrigo De Navia volvió a escucharse, firme, profesional.
“Te mantendré informado de todo, Wolf”.
—Bien. Yo voy a tomar un avión a Dinamarca lo más pronto posible —contestó Cassian—. Necesito que l