Mundo ficciónIniciar sesiónHades la bestia Dothraki, conocido mas como el Hades. Comandante de la manada. El líder de todos los guerreros una bestia brutal y cruel. Sus leyendas habian sido contadas en los pueblos mas remotos de todos los reinos. Ella es Aria. Inocente. Una esclava vendida. Ahora una sirvienta de La princesa del reino Aragón. ***** Esta es una historia de hombres lobos...
Leer másUnos dias despues.....—Déjame hacer esto, deja de molestarme —se quejó Agnes mientras ayudaba a las otras chicas en la cocina a preparar el festín.Hoy fue la ceremonia de Luna de Sage y este fue el momento más feliz para toda la manada porque finalmente, las cosas se estaban acomodando bien para la manada y todos los Dothraki.El reino de Deira ha retrocedido gracias a la reina Luna y no solo porque Okrailian Kingdom se ha retirado de la guerra porque ahora los Dothraki era más fuerte e imbatible no por el Reino de Acasio de su lado, sino porque tienen a sus compañeros a su lado.Los Dothraki estaban invictos antes, pero ahora son los más fuertes gracias a Sage. Ella era la más fuerte de las brujas, bien conocida en todas las tierras y ahora que era la compañera de Magnus, no había fuerza más fuerte que este reinó.—No tienes que hacer esto. Entrenemos —dijo Hades y ella le dio un aguijó.Ella sabia dónde terminaría este entrenamiento. Con él encima de ella en su cámara.—Mire, co
—La reina Luna estaría aquí en cualquier momento —dijo Hades y Aria parpadeó confundida.Bien ella había tocado el tema de Luna tiempo atrás, pero esta mañana mágicamente el mal humor de Hades se había ido. Mientras desayunaban le comento que Luna vendría a visitarla pero que no sabía cuándo. Puede que le lleve una luna llena llegar hasta aquí en el barco.Estaban en el gran salón donde Magnus estaba sentado en su trono de mal humor, era como si el mal humor de Hades se había apoderado de Magnus ahora. Quizás Sage todavía le estaba haciendo pasar un mal rato. La mujer era un hueso duro de roer.En ese momento se abrió un portal y Sage lo atravesó y justo detrás de ella estaba Luna.Aria miró atónita su apariencia. No iba vestida de princesa sino de reina con una corona en la cabeza. Se veía tan confiada y hermosa Aria no pudo detener su emoción cuando corrió hacia ella y la envolvió en un fuerte abrazo. Los guardias detrás de ella inmediatamente sacaron sus espadas, lo que provocó que
—Mira con cuidado —dijo Hades y Aria hizo lo que se le dijo. Las doncellas del escudo se enfrentaron frente a ellas, ambas sostenían espadas mientras luchaban. Aria notó los movimientos frecuentes y la forma en que se movían uno frente al otro. —Nunca subestimes a tu oponente, pase lo que pase —dijo Hades y Aria asintió con la cabeza. Hades la ha estado entrenando durante los últimos días. Cada mañana tenía que unirse al entrenamiento con todos los guerreros. En los primeros días, estaba muy cansada, pero finalmente la resistencia se incorporó y se hizo más fuerte. Él le enseñó algunos trucos, según él, ella era más pequeña, por lo que tenía que volverse rápida para ganar contra oponentes fuertes. Al principio, estaba confundida acerca de todo el entrenamiento y esas cosas. Él no se lo dijo, pero ella entendió por qué la estaba entrenando. La guerra se acercaba. Aunque la protegerá con su vida, todavía quiere que sea fuerte para que, si algún peligro se cierne sobre su cabeza, sea l
6 meses después —Déjame dormir —se quejó Aria en su estado de somnolencia. Estaba tan cansada, solo quería dormir por el resto del día, pero su compañero tenía otros planes. —Levántate, hermosa. Vamos a bañarnos juntos —dijo en un tono mucho más enérgico y animado. Aria entreabrió los ojos solo para mirarlo. —Eres una bestia —se quejó mientras se movía al otro lado de la cama para crear distancia y poder dormir un poco más. —Tengo hambre —murmuró y ella colocó las palmas de sus manos sobre sus oídos para no escucharlo. Cada vez que dice hambriento, no se refería a hambriento de comida sino hambriento de tenerla. Anoche la tomó una vez antes de dormir y luego la despertó en medio de la noche y la reclamó de nuevo. Era una bestia que nunca se cansa. Cuando terminó, ella ya se estaba quedando dormida. —Tengo sueño —murmuró y él sonrió. —¿Te cansé anoche? —preguntó y ella se giró para parpadear con incredulidad. —Sí mucho —murmuró antes de darle la espalda para poder dormir de n
Último capítulo