G.V.STELLARIS
Se suponía que Lauren Moore nunca debía volver a pisar la mansión Rosewood. Ella era la gemela que nadie recordaba, la que vivía tranquila lejos del veneno de la alta sociedad. Pero entonces Rebecca, su propia sangre, huyó tras cometer el robo del siglo, dejándole una nota de tres palabras: “Sálvame o muérete”.
Ahora, Lauren está de pie en una gala de lujo, usando el vestido de su hermana, su perfume y, lo más peligroso de todo, su nombre.
Frente a ella está Alexander Rosewood. Es su esposo, pero también su peor enemigo. Alexander la mira con un desprecio que le corta la respiración; él odia a Rebecca con cada fibra de su ser y no piensa ocultarlo. Para él, ella es una mujer caprichosa y cruel a la que debe mantener bajo control. Lauren tiene que soportar sus insultos, su frialdad y, peor aún, esos roces accidentales que queman más de lo que deberían.
Pero Alexander no es el único problema. En las sombras acecha Malcom Burke. Él no se cree el papel de "esposa arrepentida" que Lauren está intentando jugar. Malcom la observa demasiado de cerca, analiza sus gestos y parece decidido a arrancarle la máscara frente a todos si no accede a sus peticiones.
Lauren está atrapada. Si confiesa, Alexander la destruirá. Si sigue con la farsa, terminará enamorada del hombre que juró hacerle la vida imposible a su hermana.
En este juego de espejos, la verdad es el lujo más caro de todos... y Lauren no tiene cómo pagarlo.