Esposa bajo contrato

Esposa bajo contrato ES

Jeda Clavo  Completo
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Resumen
Índice

(Historia del Universo Ferrari) Sandro Hamilton es un hombre que lo tiene todo, riqueza, fama, mujeres, una carrera como piloto exitosa y una novia con quien está a punto de casarse, pero su perfecto mundo se ve destruido cuando tiene un terrible accidente que lo deja inválido, llenándolo de odio y resentimiento, a nadie soporta, a todos los aparta de su vida, hasta que esa menuda mujer llega a su vida a intentar poner su mundo de cabeza, lo que ella no sabe es que aunque él no quiere que se acerque, tampoco quiere perderla y la única salida es hacer de Carlortta Ferarri su esposa bajo contrato.

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Prefacio
Sandro Hamilton, era el mejor piloto de carreras del mundo, sus hazañas solo eran comparables con las realizadas en su oportunidad por el mejor piloto de todos los tiempos, el gran Taddeo Ferrari, quién ya se había retirado unos años atrás del mundo de las carreras, aunque seguían manteniendo la propiedad de una de las escuderías más importante.Estaba en el mejor momento de su carrera, sin embargo, ese día le tocaría salir tercero, porque su auto había presentado fallos el día de la Pole Posicion.Cómo siempre se preparó y caminó hacia el auto, a pesar de la revisión realizada por los mecánicos, él también tenía por costumbre revisarlo, lo hizo y cuando estuvo conforme se subió, con una sonrisa, como siempre se sentía ganador, dio la vuelta de reconocimiento al circuito, arrancó el coche e hizo su primer recorrido, dando volantazos de un lado a otro de la pista, comprobó que todas las marchas estaban sincronizadas correctamente.Luego de la vuelta regresó a su posición en la parrilla
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Capítulo 1. ¡Déjame morir, por favor!
Carlotta cuando bajó vio al guardia de seguridad que la miraba con lástima al mismo tiempo que negaba con la cabeza.«Pinche viejo, alcahuete, seguro sabía de todas las andanzas del malparido ese y no dijo nada y ahora viene a mirarme a mí con lástima, no sé por qué no va y le tiene lástima a su madre», pensó furiosa.Salió de allí sin despedirse del guardia, le dolían los brazos, del peso de la maleta y en uno de sus impulsos agarró las valijas y las tiró en el contenedor de basura.—No me voy a llevar nada que haya usado estando con ese idiota —se dijo con rabia—. Hoy llorarás Carlotta, te vas a volver mierd4, pero mañana recobras tu ánimo y revives como el ave Fénix —se dijo para animarse.Cuando se deshizo de las maletas, se sacudió las manos como si estuviera limpiándose el polvo, enseguida vio un taxi, le sacó la mano y se subió.—¿Dónde va, señorita? —preguntó el chofer.—NPI —respondió y como el hombre no entendió sus palabras y le preguntó.—¿Qué significa NPI? ¿Es algún nuev
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Capítulo 2.  Todas las anteriores
El rostro de Carlotta palideció, parte de su borrachera se esfumó como por arte de magia, porque las palabras del hombre tuvieron el mismo efecto de un balde de agua fría, intentó serenarse y hasta pararse firme para dar una imagen de seguridad que estaba muy lejos de sentir en ese momento, no solo por el hecho de tener más de doce horas ejercitando el codo, sino como consecuencia del miedo que sentía porque el hombre cumpliera sus amenazas y la enviara a la cárcel, por qué fue ella quien provocó el alboroto.A pesar de ello, no estaba dispuesta a declarar su culpabilidad, primero muerta que confesando un crimen, de solo imaginarse la mirada de decepción de su padre y caérsele del pedestal a su familia, hacía que valiera la pena cada esfuerzo por quitar de sobre ella cualquier sospecha.—Creo que hay una terrible equivocación —pronunció tratando de no sonar borracha, aunque una cosa era tratar y otra lograrlo.—¿Le parece que hay una equivocación? —dijo el hombre con un tono de friald
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Capítulo 3. La decisión es tuya
Cuando Mike Hamilton caminaba hacia el salón de seguridad a observar las cámaras para verificar lo sucedido, sonó su celular, al ver la pantalla que se trataba de su madre la atendió de una vez.—Aló mamá, ¿Pasó algo? —interrogó con preocupación.—¡No sé qué hacer! —sollozó la mujer con desesperación—. Lo he intentado todo, han desfilado cualquier cantidad, no solo de fisioterapeutas, enfermeras, y Sandro no quiere nada… solo se quiere morir —la mujer sorbió las lágrimas por la nariz—. Tengo miedo Mike, de que mi hijo intente quitarse la vida, yo me muero si algo le pasa.Los lamentos de su mamá causaron angustia en Mike, ella era la única persona a quien no podía ver sufrir, el resto del mundo se podía ir a carajo, pero su madre era sagrada.—No llores mamá, te juro que iré mañana a hablar con él —pronunció tratando de tranquilizarla.—¡No puedo tranquilizarme! ¡No soporto la angustia hijo! Ya nadie acude a los anuncios, se ha corrido la voz del mal carácter de Sandro… todos huyes, n
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Capítulo 4. ¿Quién mierd4 eres tú?!
Carlotta suspiró con resignación, mientras se daba de cachetadas mentales.«Ahora estoy aquí con un extraño adinerado, en un bendito avión que se dirige al otro culo del país, confiando que el hombre no vaya a salir asesino seriado y me deje sembrada en uno de estos parajes», se dijo mentalmente.Pero es que no tuvo otra alternativa, era eso, pagar un dinero por daños que no tenía, llamar a sus padres o ir a parar en una cárcel, después de mucho pensarlo, sumado a la trampa que le puso su amiga Katy, no tuvo otra opción. Enseguida los recuerdos de lo sucedido llegaron a su mente.Horas antesCarlotta se irguió en su metro cincuenta y siete, alzando el mentón en gesto desafiante.—¿Qué te hace creer que vas a decir salten sapos y hasta las ranas van a saltar? Eres un iluso si crees que voy a aceptar acompañarte a Chicago —expresó con aparente indiferencia.No obstante, todo atisbo de orgullo terminó yéndose al garete, cuando el hombre, sin ningún rastro de remordimiento, tomó su celular
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Capítulo 5.  ¡¡¡No quiero ver a nadie!!!
Sandro por unos segundos se quedó pasmado, sin encontrar la forma de reaccionar, pues a decir verdad la mujer lo sorprendió, por varias razones, era como un pulgarcito, pequeña, pero parecía una fiera mientras exigía respuesta acercándose, al mismo tiempo que un hilillo de sangre recorría su frente, mas eso no lo detuvo. —¿Quién diablos te crees que eres para entrar a mi habitación y exigir respuesta? Dije que no quería a nadie, y cuando digo a nadie es nadie ¡Largo! —los dos se miraron a punto de lanzarse uno encima de otro como dos pugilistas enfrentados. —¡Animal! ¡Bruto! ¡Salvaje! Te gusta agredir a la gente. ¿Ya verás? —ambos se quedaron con la boca abierta cuando vieron a Carlotta caminar hacia la puerta, tomar el objeto y lanzárselo a Sandro en la cabeza. —¡Estás loca! —exclamó Mike, por completo sorprendido, pensando que ella lo engañó y no era una profesional. —¿La loca soy yo? ¿Y qué dices de este hombre me abrió una raja en la cabeza? Y te recuerdo que no tienes moral p
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Capítulo 6. Toda acción genera una reacción
Al día siguiente Carlotta se levantó temprano, a pesar de sentirse más cansada que nunca, porque durante la noche no pudo dormir muy bien, cerraba los ojos y sentía el impacto del objeto en su frente. Se metió a ducharse, al mismo tiempo que colocaba su celular con música en la tapa del inodoro y empezaba a cantar al ritmo de la música, fingiendo tener un micrófono en la mano, era una costumbre adquirida desde pequeña, y aún con veinticuatro años lo seguía haciendo, es que ese era el único momento cuando podía relajarse, y cantar era la forma de liberar su estrés. —Ojalá estas paredes no permitan salir el ruido, porque vaya que van a tener muy mala opinión de mí —se dijo con una risita. Lo que no sabía es que mientras ella estaba cantando Sandro la escuchó cantar y el mal humor que siempre cargaba aumentó. —¿En serio ella está cantando como si fuera un pollo ronco? ¿Quién le dijo que cantaba? ¡Por Dios! Esa mujer vino a volverme loco —exclamó tapándose la cabeza con la almohada p
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Capítulo 7. ¡Hazlo aquí!
Sandro no podía creer que ella se sentara a comer frente a él como si nada y lo peor es que su comida se veía apetitosa y la boca terminó haciéndose aguas, tragó saliva, y empezó a golpear la cama con sus puños. —¡Búscame mi bandeja de comida! ¡Ya! —exclamó molesto. —¡¿Perdón?! ¿Me hablas a mí? Porque si es así siento mucho darte una muy mala noticia, cómo te dije antes, no hay más comida para ti… —se quedó viendo hasta donde estaba la bandeja desparramada—. A no ser que te quieras lanzar a cometer la que tiraste en el suelo como un perrito hambriento… si quieres te ayudo a bajarte para que te la comas —pronunció con una risita. —¡Imbécil! ¿Quién te crees para tratarme de esta manera? ¿Acaso piensas que por ser la amante de mi hermano estás en el derecho de querer tratarme como un perro? Ante esas palabras, Carlotta abrió los ojos con sorpresa, iba a debatirlo, mas de inmediato llegó a la conclusión que eso le convenía, porque le daba cierta autoridad frente a todos y segundo, lo m
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Capítulo 8. ¡Me gustó!
Capítulo 8. ¡Me gustó! Sandro se quedó con el cuchillo en la mano, al mismo tiempo que numerosas preguntas surgían en su cabeza. «¿Realmente me hubiera gustado morir en ese accidente? Creía que sí, más ahora no estoy tan seguro», se dijo sin dejar de pensar en la ojisazules, se sonrió al recordarla, mientras negaba con la cabeza. —¡Esa mujer no es normal! ¡Está loca! ¿Y si yo en verdad tuvieses instintos suicidad y ella me dice como debo hacerlo? —pronunció en voz alta, pese a ello, no sabía si reír, llorar o maldecir. Espero ansioso, a qué Carlotta apareciera a los diez minutos, como dijo, viendo cómo transcurrían los minutos en el reloj de pared frente a su cama y, sin embargo, ella no apareció, en el tiempo que dijo, ni tampoco momentos después. —¿Acaso la muy tonta se olvidó de mí? Seguro se fue con Mike y me dejó —pronunció en voz alta con tristeza. Esperó tanto tiempo, que terminó quedándose dormido, últimamente desde el accidente en eso se iba la vida, no tenía nada más qu
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Capítulo 9. Te han contratado para atenderme a mí
Definitivamente, eso estaba mal, si a alguien se le ocurría elaborar un manual de lo que no se debe hacer con un paciente, seguro tomaría su rutina del día anterior y de ese como ejemplo, pero eso no le importó, se dejó llevar por el beso, hasta que ambos sintieron que el aire les faltaba.—Esto está muy mal Sandro ¿Qué haces? —inquirió ella.Y él se lo tomó de chiste.—No me digas, ¿Acaso no sabes lo que es un beso? ¿Mi hermano no te ha dado uno? Carlotta en ese momento debió aclararle de una vez por todas que no tenía ninguna relación con Mike, sin embargo, se abstuvo de hacerlo, porque deseaba poner distancia entre ellos.—Claro que me han besado, me refiero es que esto no está bien… yo soy tu fisioterapeuta… esto no es ético… —no pudo seguir hablando porque Sandro la interrumpió.—¿Y es ético que me pongas a pasar hambre, sed, y me dejes tirado en el piso como una basur4? Una pregunta ¿Naciste siniestra o te hiciste?—No soy siniestra, soy un amor de persona —protestó ella.—Sí,
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