Mundo ficciónIniciar sesiónEn una manada con una descendencia única, una chica con cualidades especiales, esta segura que será la luna del alfa.... Convertirse en mujer del alfa es en lo único que sueña, a sido muy afortunada al crecer cerca del hijo del alfa. Creer en el amor y en las personas fue el error más grande de Alana, confío tanto en una persona y pensó que su destino sería todo un cuento de hadas... Se entregó con dedicación y amor, sin embargo la realidad le llegó de golpe cuando su querido y adorable hombre quien amaba con devoción la cambia por alguien más interesante que ella. Con su ego herido se aleja de todos incluso de su familia, encontró apoyo en extraños... Ya no creía en el romance, Pero el destino cruel la hace regresar a ese lugar que tanto dolor le ocasionó, y ahí se verá forzada a creer una vez más en el amor. Un ALFA desafiara sus límites sólo por ella.
Leer másEspere que él se marchara a al complejo donde a instalado las nuevas oficinas, aproveche que mi madre estaba muy entretenida con el bebé y tome una camioneta, pero sentí que mis planes eran detenidos, cuando Kai apareció en la salida del palacio, me sentía nerviosa mientras más se acercaba, no quería ser descubierta, algo imposible para el ojo clínico de ese Beta. —Para dónde vas con tanta prisa Alana. —suspire hondo porque no se que debía responder. —Sé que estás ocultando algo. me dirás o voy con el Alfa Isaac. —¿Por qué te pones tan serio?… No puedo decirte lo que haré, pero necesito ir al castillo. —dije casi rogando. —Alana eso está muy lejos, estamos a cuatro horas de camino, porque quieres ir hacia allá. ¿El Alfa sabe sobre esto? –su mirada interrogatoria no me dejaba quieta. —No lo sabe y tampoco quiero que sepa… si me voy ahora, podré estar aquí antes de la cena… Kai me urge ir a ese lugar. No se realmente si fue porque conoce lo testaruda que puedo ser o mis encantador
Los nervios se estaban apoderando de mí, pero debía obedecer, Isaac se via muy serio sus movimientos eran lentos y sigilosos, rodeo mis hombros para ocultarse detrás de las modernas cortinas de lino que envió Eva… mi corazón palpitaba con fuerzas mientras abrazaba a Yared. —conten la respiración. –susurro sobre mi oído, trayendo más misterio al momento. Mordí mis labios al hacer la pie de la letra lo que me ordenaba, de pronto quedé petrificada cuando vi que algo saltó desde la ventana a lado del moisés del bebé, la sombra se tomó su tiempo mirando detenidamente como si mi hijo estuviera ahí, el frío penetra hasta mis huesos haciendo temblar hasta mi alma, Isaac con gallardía me sostiene para que no me derrumbe, no puedo percibir olor de esa sombra pero se ve sus malas intenciones, hasta que veo el resplandor de un filo, nunca había sentido un miedo tan aberrante como en ese instante, subía y bajaba por todo mi interior de una forma precipitada y dolorosa. no podía creer lo que m
La felicidad que gobierna en la reserva no tiene límite, todos quiere venir al palacio para conocer el hijo del alfa, sus buenos deseos llegan en muestras de regalos, lujosos, algunos exóticos como estatuas de Oro y diamante, aunque me da mas gusto ver los regalos de las personas del pueblo, canastas inmensas de productos deliciosos, pan, verduras y frutas, arregladas minuciosamente para que sea vea bonito y muy tierno, ropa y cosas que podrían necesitar él bebè, a pesar de tener todo, aceptó sus regalos con mucho cariño. Isaac nos acompaña a donde sea que vayamos, como Yared apenas pesa siete libras, su piel es tan angelical y delicada, cuida de nosotros con tanta vehemencia. adoro mi esposo, adoro mi hijo y adoro la vida que me ha tocado vivir, siempre habrá momentos que te roban el alma , que te harán creer que nada es posible en este mundo, sin embargo aprendí que el amor es tan perseverante que no se deja vencer tan fácilmente y que yo este aqui cargando mi hijo plácidamente en
Repentinamente me siento caliente, me levanté a media noche mirando cada rincón de la habitación muy ansiosa, sofocada sin ninguna razón, lo que me preocupa porque estamos en invierno y estamos a muchos grados bajo cero, la nieve cubre todo a su paso, y yo estoy que me enciende en llamas, mis ojos se posan sobre el distinguido cuerpo de Isaac que extrañamente en este momento no me excita a pesar de tener todo su torso descubierto, las altas temperaturas en mi cabeza me tienen descompuesta, toco mi frente y me sorprende la fiebre que va en aumento, no quiero alarmarte pero me siento muy rara. El presentimiento que cruzó mi mente alertó todos mis sentidos, toque el hombro de Isaac, lo que le hizo reaccionar de inmediato. —Es momento de llamar a los doctores. –musite manteniendo la calma. —¿Estás segura? –inquirió con muchas dudas, lo que me hizo fruncir el ceño enojada. —Nunca he estado más segura en mi vida, que hoy. ¡Apresúrate! —refute mirándolo muy seria. Verlo sonreír tan tran
Último capítulo