CAPÍTULO 8VALLE GEDEÓNTodavía podía sentir su presencia persistiendo en el pasillo, como el calor atrapado en las paredes después de un incendio. Tenaz. Negarse a irse.Ashton exhaló una risita detrás de mí."Bueno", dijo, arrastrando la palabra como si tuviera todo el tiempo del mundo. "Supongo que ella escucha. Eso es nuevo".No dije nada.Mi mirada permaneció fija en la puerta vacía."Ella no corrió", añadió, empujándose fuera del mostrador. "También nuevo"."Está desesperada", respondí rotundamente.Ashton tarareó como si no estuviera del todo de acuerdo."La gente desesperada llora, suplica o se retira". Su cabeza se inclinó ligeramente. “Ese muerde”.Mi mandíbula se tensó.“Yo lo domaré”.Las palabras salieron tranquilas. Cierto.No fue una amenaza, no hice amenazas, fue un hecho.Ashton se quedó en silencio por un segundo. Casi agradecí el silencio, pero él lo interrumpió con una risa. Risa fea y sin humor."Sí", dijo. “Siempre piensas eso”.Me volví hacia él, instintivamente
Leer más