CAPITULO 10
POV DE MATILDA
Ya no me sentía como en casa.
Parecía una sala de espera.
Como si algo viniera a por ello... y estábamos sentados aquí fingiendo que no escuchamos los pasos.
Abrí la puerta en silencio, esperando (estúpidamente) que tal vez mamá estuviera dormida.
Ella no lo era.
Por supuesto que no lo era.
Se sentó en el sofá, con las rodillas ligeramente juntas y las manos entrelazadas con tanta fuerza en el regazo que parecía doloroso. La televisión estaba encendida, pero en silen