CAPÍTULO 8
VALLE GEDEÓN
Todavía podía sentir su presencia persistiendo en el pasillo, como el calor atrapado en las paredes después de un incendio. Tenaz. Negarse a irse.
Ashton exhaló una risita detrás de mí.
"Bueno", dijo, arrastrando la palabra como si tuviera todo el tiempo del mundo. "Supongo que ella escucha. Eso es nuevo".
No dije nada.
Mi mirada permaneció fija en la puerta vacía.
"Ella no corrió", añadió, empujándose fuera del mostrador. "También nuevo".
"Está desesperada", respondí ro