Los días fueron pasando lentamente.Giorgio observaba todo como si viviera detrás de un cristal. Ginna y Paula parecían desbordar felicidad mientras hablaban de la boda a cada momento. Giancarlo y Paulino discutían contratos, invitados, alianzas y negocios que nacerían con aquella unión. Todos avanzaban con una seguridad absoluta, como si el futuro ya estuviera escrito, mientras él simplemente permanecía allí, contemplando una vida que, según todos, le pertenecía, pero en la que era incapaz de reconocerse.Cada conversación sonaba lejana, cada fotografía parecía pertenecer a otra persona, cada sonrisa dirigida hacia él se sentía extraña, finalmente se puso de pie.—Voy a salir un momento.Paula levantó inmediatamente la vista.—Amore, ¿dónde vas?—Necesito tomar un poco de aire.—Te acompaño.—No, tranquila. No saldré de la propiedad. Solo caminaré por el jardín.Paula sonrió dulcemente.—Está bien.Se puso de puntillas para besar sus labios, apenas sintió el roce, el cuerpo de Giorgi
Leer más