LenaLa mañana siguiente se sintió como una pesadilla de la que no podía despertar. Mi cuerpo dolía de las formas más buenas y peores.Ryan había colgado después de gritar y maldecir, pero me mandó mensajes más tarde diciendo que venía a casa para hablar.Encontré a Ryan en la cocina, cansado y enfadado. —Lena, ¿qué carajos fue eso anoche? Sonaba como… no, ni siquiera quiero pensarlo.Le toqué el brazo, obligándome a sonar apenada. —Fue nada, bebé. Solo estaba emocional por nuestra pelea. Tu dad me ayudó a calmarme. Lo siento muchísimo. Te quiero. No lo tirremos todo.Me miró mucho rato, después me abrazó. —Vale, vale. Pero fue una mierda. Papá no debe cruzar líneas.Le di un beso rápido, intentando sentir algo normal. Pero mi mente se iba una y otra vez al grueso polla de Marcus estirándome, a sus palabras de preñarme.Marcus entró entonces, actuando normal como si nada. —Buenos días, hijo. Lena. —Sus ojos se quedaron en mí un segundo de más. El calor me subió a la cara.El d
Leer más