Lena
La puerta crujió al abrirse sin tocar. Me incorporé rápido. Marcus estaba en el marco, su figura grande ocupándolo todo. Se había quitado la camiseta y solo llevaba pantalones sueltos. Su pecho se veía fuerte, los músculos marcados incluso en la luz tenue.
—¿Estás bien, Lena? —preguntó, la voz calmada. Dio un paso y cerró la puerta tras de él. —Ese boy te ha hecho daño esta noche.
Saqué la sábana por encima de mi piernas.
—Estoy bien. Deberías no estar aquí. Ryan podría volver.
Marcus ne