El señor Hudson irrumpió en la casa con el rostro ensombrecido por la ira y la preocupación.Acababa de recibir una llamada de la empresa informándole sobre una drástica caída en el valor de las acciones, seguida de la noticia del escándalo de su segunda hija, el cual había sido la causa principal de aquella pérdida.Al ver a Hellen de pie, con aspecto de una niña agraviada, su ira se disparó.—¡Tú! —rugió furioso, sintiéndose desalentado por la constante tendencia de ella a causar problemas.No hacía mucho tiempo que había tenido que resolver un pequeño escándalo relacionado con ella, y ahora se enfrentaba a otro mucho más grave.Miró a la madre y a la hija que, desde que habían entrado en su hogar, no le habían traído más que problemas, y no pudo evitar arrepentirse de las decisiones que había tomado años atrás.Su mirada se desvió hacia Molly, que permanecía en silencio a un lado, y el corazón le dolió."¿Cómo pude estar tan ciego como para elegir siempre a Hellen por encima de Mol
Leer más