El rostro de Nikolai apenas quedó ladeado por el golpe, Alma respiraba agitada antes de dar un paso atrás. Su mano temblaba.Acababa de golpear al hombre más peligroso de Moscú frente a su familia y amigos. Lentamente, Nikolai volvió el rostro a ella.—No vuelvas a intentar besarme —escupió rabiosa aunque por dentro se estaba cagando del miedo.Alma dio una vuelta y salió de la pista de baile con dirección a la salida, Nikolai no la siguió, pero sus ojos grises mostraban algo que ella no pudo ver: sorpresa.Luego, Nikolai sonrió: —Ahora sí estoy jodidamente obsesionado contigo.… —Sí, señor… entiendo… bien —colgó la llamada mientras que Alma esperaba en el asiento de la SUV.—¿Y? —preguntó ella con tensión contenida.—Dice que puede volver a Moscú —respondió Maxim.Alma soltó el aire lentamente.—Bien. Pero antes pasemos por el hotel a recoger mis cosas. ¿Quién va llevar el auto de Yuri? —cuestionó.—No debe preocuparse por eso, señorita Petrov. Ya alguien se hará cargo de que todas
Leer más