Nassira salió del edificio con el corazón agitado.Aunque intentaba mantenerse serena, no podía dejar de mirar hacia atrás cada pocos pasos.Tenía miedo.Miedo de que sus abuelos vinieran por ella. Miedo de que intentaran llevarla de regreso a Dubái por la fuerza.Legalmente, su hermano Omar era su tutor, y sabía que nadie podía obligarla a marcharse. Sin embargo, el temor seguía instalado en su pecho.No era miedo a ellos.Era miedo a perder a la familia que tanto amaba.Una lágrima resbaló por su mejilla.—¿Por qué tiene que ser así...? —susurró.Nunca quiso enfrentarse a sus abuelos.Los amaba profundamente. Ellos la habían criado, la habían protegido desde pequeña y le habían enseñado a amar a Alá.Pero también habían decidido por ella durante demasiados años.Respiró hondo y levantó la cabeza.—Esta vez... tengo que decidir por mí.Tomó un taxi y, pocos minutos después, llegó al edificio donde vivía Phillip.El departamento estaba a solo unos minutos del de Samyra, así que conocía
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