—Oh, qué lugar tan hermoso. ¡Cariño, podemos ver el mar desde aquí! —esa era la voz de mi madre, extasiada con todo.—Impresionante —secundó papá.—Por supuesto, para eso está el dinero de los Somerset —por último, mi hermana, siempre tan emocionada por mis logros Estábamos en el otro piso, pero todos hablaban tan fuerte que nos fue imposible no escucharlos.Me giré hacia Holden y lo apunté con un dedo.A punto de perder la paciencia.—¿Los invitaste?—¿Aún lo dudas? —Holden se levantó de la cama con una sonrisa llena de satisfacción—. No podían perderse la presentación del regalo de bodas de su hija... Además, con ellos aquí no puedes negarte. Si rechazas la casa delante de todos, sería de muy mala educación, ¿no crees?—¿Si sabes que puedo dejarte tirado aquí e irme, verdad?—Pero no lo harás, Dara porque aún quieres v3ngarte de tu hermana y muy en el fondo, adoras que te mime, así que no te compliques tanto. —se excusó y yo rodé los ojos.Ya no sé quién es peor si un niño de 5 año
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