Lila no pudo evitar sentirse incómoda al ver aquel destello en los ojos de Elena. De forma instintiva, llevó ambas manos a su vientre, cubriéndolo con un gesto protector. No quería que nada, ni nadie, le hiciera daño a sus pequeños.Pero entonces, en cuestión de un segundo, la mirada de Elena volvió a la normalidad. Caminó hacia ellos con una sonrisa suave, como si nada hubiera ocurrido.—¡Lucas! ¡Lila! —saludó, levantando la mano con naturalidad.El niño salió corriendo hacia ella sin dudarlo.—¡Elena!Lila, al ver cómo Lucas la abrazaba con tanta confianza, se relajó un poco. Permaneció en su lugar, esperando a que la mujer se acercara.Lucas regresó hacia ella de la mano de Elena, claramente feliz de verlas juntas.—Lila, ella es Elena, ¿ya la conocías?Lila sonrió con cortesía y extendió la mano, que Elena tomó sin dudar.—No formalmente, pero sí… ya nos conocíamos. ¿Cómo estás, Elena?—Algo cansada por el regreso a la manada, querida Lila, pero nada fuera de lo común —respondió c
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