(Narrado por Henrik)El informe de Esteban seguía abierto en la pantalla de mi ordenador. Llevaba más de una hora leyendo y releyendo los mismos párrafos, como si en una segunda o tercera lectura las palabras fueran a cambiar. Pero no cambiaban. Seguían siendo las mismas. Y cada vez me enfurecían más.Empecé por lo más evidente: el dinero.Mi madre había dado una suma considerable a Carmen, la madre de Laira, como adelanto del contrato. Una suma que, según los cálculos de Esteban, debería haber sido suficiente para mantener a una familia de siete personas durante al menos dos años. Sin lujos, pero sin hambre.Sin embargo, los extractos bancarios de Carmen contaban una historia distinta.La cuenta corriente de la madre de Laira había recibido el adelanto en dos plazos. El primero, el día que Laira llegó a la mansión. El segundo, una semana después. Hasta ahí, todo en orden.El problema era lo que venía a continuación.En las últimas semanas, Carmen había retirado más de la mitad del di
Ler mais