La palabra quedó suspendida en el aire de la habitación."Pequeña…"Esmeralda sintió que el corazón se le detenía.Sus ojos se llenaron nuevamente de lágrimas mientras apretaba la mano de Emilio entre las suyas.—Emilio… —susurró acercándose rápidamente a él—. Estoy aquí… no me voy a ir…El monitor cardíaco continuó marcando un ritmo lento pero estable. La respiración de Emilio seguía pesada por los sedantes y el dolor, pero aquel pequeño movimiento… aquella sola palabra…Era suficiente para devolverle esperanza.Esmeralda acarició lentamente el cabello oscuro de Emilio apartándolo de su frente.Y entonces lo vio.Incluso inconsciente, él seguía buscando su mano.Como si su cuerpo la reconociera aun dormido.Aquello terminó de romperle el alma.—Siempre vuelves a mí… —lloró sonriendo entre lágrimas.Se inclinó lentamente hasta besar su frente con infinita ternura.Y por primera vez desde el caos de aquella noche…Sintió un poco de calma.Pero la paz duró apenas segundos.La puerta de
Leer más