Punto de vista de VitoNo podía sacarme de la cabeza la imagen de la Hermana María frotándose su coño hinchado. Su agujero virgen se contraía mientras la penetraba con los dedos, sus gafas torcidas, su gordo culo brillante y resbaladizo, su clítoris vibrando.Pensar que dormía con las bragas a un lado. Su coño rosado y gordo brillando y expuesto mientras dormía.Esta mañana, después de rezar, le agarré el culo y la acerqué. Le acaricié esas nalgas regordetas que se movían con cada movimiento."Me vas a encontrar en la puerta trasera en diez minutos, María", le gruñí al oído, apretándole el culo. "Vamos a dar un paseo".Se le cortó la respiración al mirarme. "Pero... señor Moretti, ¿y si alguien nos ve...?""Haz lo que te digo. Mientras estés conmigo, nadie te hará daño. O podemos quedarnos aquí, mientras te doblo y te follo el culo. Tú decides." Apreté la palma de mi mano contra sus nalgas, mis dedos rozando su profunda hendidura."Ahora, vete. Te estaré esperando." Le ordené, dejánd
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