Punto de vista de Sophia
Mi coño vibraba como si tuviera vida propia, con el clítoris rojo como una cereza.
Logan me llevó por la cintura como si no pesara nada, sus manos bajo mi culo, mis tetas aplastadas contra su pecho mientras me sacaba de la cocina hacia la sala.
Su polla vestida rozaba mi coño abierto con cada paso que daba.
—Es hora de hacerte totalmente nuestra, Soph —gruñó en mi oído. Mi coño se contrajo ante la autoridad de su voz mientras intentaba frotarme contra su cuerpo.
Me tiró