Pasaron días, Esteban me llamaba y me escribía, lo bloqueé de todas las redes y no contesté sus llamadas. Claro, no tenía tiempo, por eso no venía a mi casa, se suponía; pero aun así le pedí a mi hermano que siempre me negara si Esteban venía a casa, esta vez Esteban no le había contado el problema, por supuesto que no le contaría, no quería quedar mal.Intenté verme bien, intenté sonreír, intenté disimular mi tristeza. Cristian estuvo allí, cada día pendiente de mi, ocupando mi cabeza para que no pensara en Esteban.Ya era viernes, había logrado estar una semana sin llorar, sin pensar tanto en él, lo estaba evitando a toda costa, no quería verlo ni hablarle, desde ese día para mí Esteban había dejado de ser mi novio.Cristian me había invitado de nuevo al restaurante donde trabajaba, nos veríamos a las 7 pm.Me coloqué una falda, una blusa y unas zapatillas un poco altas. Quería verme bien, no tenía que estar mal, yo sabía que iba a pasar todo esto y lograría estar bien de nuevo. Yo
Leer más