La palabra quedó entre los dos como una puerta abierta.No.Clary apenas había terminado de decirla cuando vio cambiar algo en la mirada de Jack. No desapareció el control. No se volvió otro hombre. Fue peor que eso: siguió siendo él, solo que ahora ya no estaba luchando por ocultarle el deseo.Jack respiró hondo una sola vez.Después volvió a besarla.Esta vez más despacio al principio, como si quisiera darle a ella un segundo final para arrepentirse. No lo hizo. Clary respondió con una entrega que la sorprendió incluso a sí misma, inclinándose apenas hacia él sobre el banco del piano, dejando que la mano que él tenía en su rostro guiara el ángulo del beso mientras la otra, todavía apoyada en su falda a la altura de la rodilla, se cerraba con una firmeza más viva.El salón de música dejó de existir por partes.Primero desaparecieron las ventanas.Luego la mesa de la cena.Luego las partituras, el piano, la lámpara, la casa entera.Solo quedaron su boca y la de él, la presión contenid
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