Es difícil dormir sabiendo que tienes que enfrentar una mentira delante de personas que no conoces, y más aún si no tienes idea del idioma.Mi reloj marca las cinco de la mañana y, a pesar de que los horarios entre Chile y Francia son distintos, he sabido adaptarme, aunque admito que el grado de estrés es demasiado alto como para poder dormir.Me siento en la cama mirando hacia un punto fijo. Hace mucho tiempo que no pensaba con la cabeza; últimamente he dejado que mi corazón decida las cosas más importantes. Dominic me ha dominado a tal punto que he cometido error tras error. No lo culpo, es su personalidad, y confío en el amor que siente por mí, pero lo que me sucede es culpa mía, de mis sentimientos y de esta locura de relación que estoy viviendo como si fuera una protagonista de libro.Después de mucho pensar, tomo una decisión: no me enfrentaré a la junta directiva sin alguien que me ayude con el idioma. Todo dentro de esta casa es hermético, argumentando que es por seguridad, y
Leer más