Cambio de médico.
Por la mañana despierto lentamente y sonrío al sentir todavía el calor de Dominic en las sábanas. Estiro la mano hacia su lado de la cama, queriendo encontrarlo para besarlo apenas abra los ojos, pero mis dedos solo tocan el espacio vacío.
Suspiro decepcionada.
Tomo una bata y bajo las escaleras descalza, guiándome por las voces que vienen desde la cocina.
—Buenos días... —murmuro desde la puerta.
Me quedo apoyada en el marco observando la escena frente a mí. Dominic está de pie junto a la enci