Los ojos de Nora se abrieron de sorpresa, pero luego sonrió y abrazó a Layla con cariño, estrechándola contra sí por un instante. "Te quiero, hermana", susurró.Layla se apartó un poco, con una sonrisa pícara en los labios. "Yo también te quiero, Nora. Aunque a veces seas un poco pesada".Ethan rió entre dientes, negando con la cabeza con buen humor. "Bueno, creo que ya sabemos que ambas van a estar bien. Ahora, Layla, descansa. Tú y nuestro principito necesitan relajarse".Con una última sonrisa, Layla asintió y se dirigió a sus aposentos, con Ethan a su lado, mientras Nora los observaba marcharse con ternura.“Sea lo que sea que tengas en mente, Layla… debes saber que soy tu jefa”, pensó Nora mientras las veía alejarse.La mirada de Nora se detuvo en el pasillo vacío, con una mezcla de pensamientos arremolinándose en su mente. Era, en efecto, la jefa de Layla, pero su relación iba más allá.Con un suspiro silencioso, Nora se dio la vuelta y regresó a sus tareas, pensando ya en los d
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