Me abraza con cuidado, asegurándose de no aplastar a Matteo, Su mirada se suaviza mientras lo observa. Después, abraza a su hijo con la misma delicadeza, y veo cómo su expresión cambia, más humana, más tierna. Un carro nos espera en el muelle; subo con la niñera en uno, dejando a Víctor en otro junto a su madre. Mientras nos alejamos, me dedica una mirada que hace que una sonrisa se escape de mis labios. Me regaño inmediatamente por sentirme tonta, suspirando y recordándome que no debería mostrarme tan vulnerable. —Disculpe la pregunta, ¿los padres del bebé? —me pregunta Itzel, y la observo mientras Matteo duerme plácidamente en mis brazos. Su respiración ligera, su cabecita apoyada en mi hombro, me hace suspirar. —Su madre falleció y su padre está atravesando por algo difícil —respondo, la voz cargada de emoción contenida. Ella asiente, comprendiendo, y yo me siento un poco más tranquila. —¿Te gustan los niños? —le pregunto, y asiente rápido. —Sí, los adoro, y a este gordito l
Leer más