No fui yo quien tomó el siguiente paso, y sin embargo mi cuerpo obedeció como si siempre hubiera sabido hacerlo, como si ese impulso que nacía desde un lugar que no reconocía como propio tuviera más autoridad que cualquier decisión consciente que pudiera intentar sostener, y al avanzar hacia él, hacia esa figura que había aparecido cuando todo lo demás desapareció, sentí cómo algo dentro de mí se acomodaba con una precisión inquietante, como si cada movimiento fuera correcto no por elección, sino por destino.El aire se volvió más denso entre nosotros, no por la proximidad física, sino por la tensión de dos voluntades que ya no estaban en equilibrio, la suya midiendo, calculando, esperando, la mía… fragmentándose, reorganizándose en algo que todavía no lograba definir del todo, y en medio de ese cruce, su mirada cambió apenas, un matiz distinto que no pasó desapercibido.—Ahora sí —murmuró, más bajo, más enfocado—. Eso es lo que querían ver.No respondí de inmediato, porque la respues
Ler mais