La noche caía con una calma distinta.Lejos de la tensión de la mansión, lejos de las miradas cargadas y los silencios incómodos, el hotel se convertía en un pequeño refugio.Uno que no pertenecía a nadie más.Solo a ellos.La luz tenue de la habitación envolvía cada rincón con un tono cálido, casi íntimo, mientras la ciudad brillaba a lo lejos a través de los ventanales.Renata estaba recostada en el sofá, envuelta en una bata suave que apenas lograba contener el calor que aún parecía latente en su piel.Sebastian, a su lado, mantenía una postura relajada, aunque su presencia jamás podía ser completamente tranquila.Había algo en él…Siempre alerta.Siempre dominante, incluso en silencio.La televisión proyectaba una serie cualquiera.Un drama de esos que se consumen sin pensar demasiado.Pero ninguno de los dos estaba realmente concentrado en la trama.Renata tenía las piernas ligeramente recogidas, sosteniendo un cojín contra su pecho, mientras sus ojos se movían entre la pantalla…
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