Tras ver cómo se marchaba Alessandro, Lina sacó las llaves de su bolso y abrió la puerta de su apartamento; al hacerlo, Patrik pudo conocer aquel lugar. En definitiva, no era como el suyo, era pequeño y tenía una peculiar decoración.Tal como normalmente era Lina, aquel lugar estaba lleno de diversos colores, formas y texturas; además, se podían ver diversas plantas por doquier. Aquel lugar definitivamente contrastaba con el de aquel hombre.—Toma asiento, en un momento regreso. —dijo Lina caminando hacia lo que era su habitación.Patrik la observó y no dijo más, solo tomó asiento tranquilamente en un sillón fucsia con almohadas amarillas.Lina sentía que necesitaba un respiro; su vida de un momento a otro había cambiado, tenía miedo, claro que tenía miedo, luego de lo que había sucedido entre Patrik Alessandro, aunado a la manera en que le habló.Era evidente que nadie sabía en qué estaba metida, ni siquiera Marina estaba enterada de que mantenía una “relación”, por llamarla así, co
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