El hilo se resistía, Lyra lo sentía entre sus dedos como una tensión viva, fina y peligrosa, vibrando con una voluntad propia que no terminaba de ceder. Era distinto a los anteriores, como cada uno de los que iba soltando.Respiró hondo.No podía permitirse dudar por lo que volvió a tirar suavemente, guiando aquella energía fuera de la piel de Ronan, separándola como si deshiciera una costura en una prenda de ropa.La runa desapareció, como si nunca hubiera existido, Lyra exhaló, pero no hubo alivio inmediato. El cansancio llegó después, lento pero implacable, cayendo sobre su cuerpo como una ola que no había visto venir. Parpadeó varias veces, intentando enfocar, pero su visión se nubló apenas.No lo vio venir.La sangre descendió desde su nariz en una línea fina, silenciosa, hasta rozar sus labios, Ronan se incorporó al instante.—Es suficiente —su voz no fue alta, pero sí lo suficientemente clara como para detenerla, Lyra no retiró la mano de su torso. Estaba lista para sacar
Leer más