Capítulo 75EL aire dentro del pequeño consultorio del hospital estaba inusualmente tenso. El zumbido del aire acondicionado y el tenue golpeteo del teclado de la doctora llenaban el silencio. Leonard estaba sentado encorvado hacia delante, con una tos que sacudía su pecho, mientras que su esposa, Clara, se recostaba con los brazos cruzados y el rostro convertido en una máscara de control. Calma, pero con una tormenta gestándose bajo la superficie.Durante semanas, Leonard había estado luchando contra la fiebre, la tos recurrente y un cansancio que las medicinas no parecían curar. Clara había insistido en que volviera para otra ronda de pruebas. Él se resistió al principio, despachándola con un gesto de la mano y excusas sobre el estrés, el clima, sobre cualquier cosa menos sobre sí mismo. Pero cuando su estado empeoró, ella lo arrastró, literalmente, a su propio hospital para un examen adecuado.Ahora, cincuenta largos minutos después, tras muestras de sangre y análisis de orina, tra
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