Capítulo 79
…Actualidad…
LA habitación estaba densa de silencio, solo perforada por los sollozos de Claire. Sus hombros temblaban como si cargara con el peso de una avalancha; sus palmas estaban presionadas contra su rostro empapado. Amelia permanecía congelada, con el pecho agitado y los ojos rojos, no por las lágrimas, sino por la tormenta de traición que le desgarraba las entrañas. La señora Harlow estaba sentada en el borde del sofá, retorciéndose las manos, con el rostro pálido y demudado