78. Cuando el eco regresa
Los días de Sophie comenzaron a encogerse, como una habitación que se va cerrando lentamente sin hacer ruido. Seguía despertando temprano, seguía vistiéndose con cuidado, seguía mirando su reflejo en el espejo, pero sus ojos ya no encontraban un suelo firme. El nombre de Emma se había alejado mucho de su alcance ahora, protegido por un trabajo disciplinado y un amor que ya no vacilaba. Sophie, mientras tanto, se quedaba con las mismas intenciones, pero sin camino.Lo intentó de nuevo. Enviando mensajes vagos a antiguos contactos, personas que antes se alimentaban de chismes, que antes saboreaban historias inacabadas. Esta vez, las respuestas fueron breves o inexistentes. Algunos eligieron el silencio. Algunos le dijeron que “siguiera adelante”. Otros terminaron la conversación con educación. Parecía que el mundo había llegado a un acuerdo: el drama había terminado.Sophie cambió de táctica. Cambió su tono, cambió su objetivo. Reunió una nueva narrativa, pulió viejas heridas, añadió ma
Leer más