Bruno empezó a buscar a Valentina Orellana el viernes por la mañana.Tenía los datos de partida: nombre completo, Buenos Aires como última ubicación conocida en Argentina, Colombia como destino probable según lo que Carmen había revelado, fecha aproximada de partida hace treinta y tres años.Era poco.Era suficiente para un investigador privado con los contactos correctos en Latinoamérica, que era exactamente el tipo de contacto que Bruno tenía después de veinte años de práctica en casos de familia con componente internacional.Laura lo dejó trabajar.El juicio contra Carmen estaba fijado para dos semanas. La fiscala Elena Cortés tenía el expediente más sólido que había presentado en su carrera, según le había dicho Bruno con esa sobriedad suya que nunca exageraba en ninguna dirección.Laura trabajó. Llevó a los niños al colegio tres días, los recogió tres tardes, cocinó pasta que no tenía forma de mariposa pero que Blanca fue aceptando gradualmente porque Laura había aprendido que co
Ler mais