Narra Kaia Las puertas no se abrieron, las hice explotar. Madera y metal volaron hacia adentro con una detonación que hizo temblar las paredes. No me importó la sutileza, no me importó nada excepto llegar a él.La marca en mi brazo había estado ardiendo durante horas, gritándome que algo estaba mal, que Nox estaba en peligro. Y cuando el dolor se volvió insoportable, cuando sentí su agonía a través del vínculo como si fuera mía, supe que algo iba muy mal.Así que vine a buscarlo. Entré a la sala del Consejo con las marcas luminosas cubriendo cada centímetro de mi piel. Podía sentirlas, azul eléctrico entrelazado con violeta, corriendo por mis brazos, mi cuello, mi rostro como venas de poder puro buscando una salida. Mis ojos ardían y el Sifón rugía dentro de mí, hambriento y furioso, exigiendo sangre.Mi cabello flotaba alrededor de mi rostro como si un viento invisible lo moviera, cargado con la electricidad del poder que amenazaba con desbordarme. Cada respiración que tomaba hacía
Leer más