Aristides¿Qué puede hacer un sistema cuando su fuerza falla? Si no hay movimiento, no hay vida, incluso cuando existe dolor, todavía significa que hay vida, pero aquí no había nada. La manada de los Herejes de la Noche nunca había sido realmente feliz, durante mucho tiempo habíamos seguido nuestras vidas bajo opresión, sin esperanza.Pero ahora era diferente. La Luna era el corazón de la manada, eso solían decir otros lobos, y cada vez estaba más de acuerdo con esas palabras, porque desde que Nora llegó, nuestro mundo había comenzado a cambiar de una forma que ninguno esperaba.Ella había traído esperanza, había traído a Ágata, a nuevos aliados y había logrado despertar algo en el joven alfa que ni siquiera él sabía que tenía. Las omegas permanecían cuidándola; Gaspar no se separaba de su lado. Durante la noche me arrodillaba en medio del bosque mirando al cielo.—Diosa Luna, mi gente te adoró hace muchos años, lo sé —exclamé mientras recordaba los antiguos murales que habíamos vist
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