Ella se dio la vuelta, su mirada llena de sorpresa. "¿Qué quieres, Rodrigo?" " ¿No te has divertido lo suficiente?" me preguntó, su voz quebrada. Me detuve frente a ella, mi corazón latiendo con fuerza en. "Quiero hablar contigo", le dije, mi voz baja y suave. "Quiero explicarte, quiero que me escuches". Alexandra me miró, su mirada llena de duda y cansancio. "No hay nada que explicar", me dijo, su voz firme. "Se acabó, Rodrigo. Déjame en paz". Me acerqué más a ella, mi voz baja y urgente. "Alexandra, escúchame", le dije. "Regina y yo nunca tuvimos nada. Ella no está embarazada, no hay nada entre nosotros". Alexandra me miró, su expresión incrédula. "¿Qué?", me preguntó, su voz apenas audible. "Mi relación con ella, no es lo que tú crees, todo es mentira", le expliqué, mi voz rápida y desesperada. "Ella está usando la muerte de su madre para obligarme a casarme a con ella. " La boda, la supuesta noticia del embarazo... todo es ment
Leer más