Me acerqué a la puerta de la habitación de Regina, intentando no hacer ruido. La puerta estaba ligeramente abierta, y pude escuchar la voz de Regina hablando al teléfono. Su voz era baja y satisfecha, y sentí un escalofrío en la espalda al escucharla.
"Sí, todo va según lo planeado", dijo Regina. "Él está en mis manos".
Me detuve en seco, mi corazón latiendo con fuerza. ¿Qué estaba planeando Regina? ¿Y quién era el "él"?
Me incliné hacia adelante, intentando escuchar más. La respiración d