POV EVIEEl aire dentro del templo de cristal del Valle de los Ancestros se había vuelto denso, cargado con una electricidad estática que hacía que el vello de mis brazos se erizara. El resplandor del Corazón de la Aurora ya no era el blanco puro de antes; ahora pulsaba con una luz carmesí, un eco de la luna roja que empezaba a asomarse sobre las cumbres nevadas del norte.Lysander estaba de pie frente al altar, con la túnica abierta, dejando al descubierto la cicatriz en su cuello. Bajo la luz del templo, la marca que yo le hice parecía brillar con una luz propia, como si la rabia de mi pasado estuviera reclamando su propósito final. A través de nuestra Unión de Almas, sentía su calma. No era la calma de la paz, sino la del guerrero que acepta su destino. Él estaba listo para desangrarse por mí, y esa certeza me desgarraba más que cualquier cuchillo.—Debemos empezar —dijo la voz de Dorian, resonando en las paredes de cristal—. Kassandra ha cruzado el río de ceniza. Sus sombras están
Ler mais