El despacho del abogado era neutro, blanco, ordenado. Con un aire demasiado impersonal para algo que estaba terminando una vida.Tara llegó primero, vestía sencillo, sin maquillaje extra, sin intención de dramatizar nada. Harvey llegó cinco minutos después.Se saludaron con un gesto leve de cabeza, sin abrazos, sin reproches, el contacto era innecesario ya todo estaba decidido.El abogado explicó lo evidente, separación de bienes, traspaso formal del restaurante y el bar, Renuncia a participación futura, división limpia.—Es un proceso amistoso —dijo el hombre mientras pasaba las hojas. "Amistoso".Qué palabra tan pobre para lo que era.Harvey firmó primero, decidido, la pluma se deslizó sin temblar.Tara lo miró hacerlo, no lloró, pero cada trazo le hacían un nudo más grande en la garganta. Ya en algún momento lo habría imaginado lo que no creía es que realmente estuviera pasando justo en ese momento.Cuando fue su turno, leyó una línea más de lo necesario, no por dudas, por memori
Ler mais