Laura sostuvo el teléfono unos segundos antes de contestar.
Vio el nombre de Iván iluminar la pantalla y suspiró.
—Amor —dijo al fin—, estoy con mi familia, ¿Como va todo por allá? — Iván y Laura tuvieron que posponer unos días su luna de miel ya que el cierre de un negocio importante se presentó, por lo que Laura se quedaría unos días con su familia en Venecia.
—¿Has sabido algo de Tara? —preguntó él, sin rodeos.
Laura miró de reojo a Tara, que estaba sentada en el suelo del balcón, abrazando