POV EmmaMi madre dejó pasar exactamente cuatro segundos de silencio después de su pregunta antes de hablar de nuevo, y si alguien cree que cuatro segundos no es mucho tiempo, es porque nunca ha estado del otro lado de una pausa de Anabela Ocampo. Esa mujer convirtió el silencio en un arte marcial.—Me enteré por Sofía de que estuviste en Como. Con alguien.—Fui a un viaje de trabajo, mamá. Nada del otro mundo.—¿Trabajo? ¿En el lago de Como? ¿Con un hombre que según tu hermana te miraba como si fueras lo único en la habitación?Maldita Sofía. No solo le había contado sino que le había puesto color, contexto y probablemente soundtrack de fondo. Mi hermana no informaba, narraba, y siempre editaba la historia para que el resultado le conviniera.—Sofía exagera. Es su especialidad.—No me hables de Sofía, Emma. Te estoy preguntando a ti. ¿Estás trabajando o es real?Ahí estaba. La pregunta directa, sin anestesia, sin vueltas. Anabela no perdía
Leer más