POV Emma
Dormí como la mierda y fue enteramente culpa de Alejandro Vidal, que cumplió su promesa de no roncar, pero se robó el edredón completo y me dejó tiritando a las cuatro de la mañana mientras él dormía envuelto como burrito ajeno al mundo. Lo jalé, se giró dormido y quedó tan cerca que sentí su respiración en el cuello, el calor de su cuerpo a centímetros del mío y ese olor a jabón que nadie debería tener a las cuatro de la mañana. Me levanté, fui al baño, me moj