Anabela había pasado tres días en el hospital recuperándose de la cesárea mientras Alex permanecía en la unidad de cuidados intensivos neonatales bajo observación por haber nacido prematuro, los doctores decían que estaba progresando increíblemente bien, pero querían mantenerlo monitorizado al menos una semana para asegurarse de que no había complicaciones.
Max no se había ido ni una sola noche, dormía en silla reclinable junto a la cama de Anabela con cuerpo doblado en ángulos incómodos que pr