POV Emma
La habitación tenía una cama. Una sola. Y a Alejandro parecía no importarle en absoluto porque dejó su maleta en el lado izquierdo, sacó un traje y empezó a cambiarse como si yo no estuviera ahí.
—¿Puedes voltearte?
—Es mi cuarto.
—Es nuestro cuarto. Por culpa de tu abuela. Voltéate.
Se volteó con media sonrisa que fingí no ver. Me cambié rápido, vestido negro, aretes discretos, lo justo para no dar de qué hablar.
—¿Cómo te fue con Constanza? —preguntó al espejo mientras se ajusta