Capítulo 32 — Primera grietaEl sonido de la puerta en la mañana no fue un simple llamado, fue una intrusión. Kiara apenas alcanzó a fruncir el ceño cuando abrió la puerta, esperando quizás a un repartidor o algún vecino curioso, pero lo que encontró al otro lado no fue cotidiano, fue peligro.Artemis al verla no sonrió ni pidió permiso, solo esperó a que ella lo asimilara y luego entró como si nada.Su presencia en esa casa llenó el espacio como una tormenta que decide instalarse sin previo aviso, lo que hizo a Kiara reaccionar tarde, demasiado tarde, porque él ya estaba dentro, avanzando con pasos medidos, observando cada rincón como si memorizara el terreno.— ¿Pero qué demonios…? —empezó a decir ella, pero Artemis solo levantó una mano, pidiendo silencio sin siquiera hablar.Él no venía a discutir con Kiara o con alguien en general, ya que él en realidad solamente venía por otra cosa y entonces los vio. Los niños estaban en la sala, sentados en el suelo entre juguetes esparcidos,
Leer más