Capítulo 39: El límite se rompe
El silencio que quedó suspendido en la oficina después de las últimas palabras parecía tener peso propio. La ciudad continuaba latiendo detrás de los ventanales, pero allí dentro el tiempo había comenzado a moverse de otra manera, más lento, más tenso, como si cada segundo estuviera cargado con algo que ninguno de los dos había querido enfrentar durante años.
Nerina fue la primera en volver a apartar la mirada. Sabía que ese lugar se estaba volviendo peligroso, n