Capítulo 35: Celos con nombre propio
Dos días, apenas habían pasado dos días, y sin embargo, para Artemis habían sido suficientes para entender que su vida jamás volvería a ser la misma. No por el contrato que lo unía a Nerina, ni por el proyecto… sino por ellos, sus hijos. La palabra todavía le resultaba extraña en la boca, pero en su pecho encajaba con una precisión brutal.
Evdokía corría por el jardín de la casa como si el mundo fuera suyo y riendo con una libertad que desarmaba cualquier mu