Faltaban cuatro semanas para Vancouver.El equipo de TED confirmó los detalles logísticos un lunes: hotel, horario de soundcheck, tiempo de llegada al auditorio, protocolo para la sesión de preguntas. El coordinador de ponentes se llamaba David y escribía con la eficiencia de quien ha manejado ciento veinte ponentes en los últimos tres años y que sabe exactamente qué información necesitan antes de que la pidan.Valentina respondió en el mismo tono.Confirmar, agradecer, preguntar lo necesario.Carolina coordinó los vuelos. Ida el jueves, vuelta el domingo. El evento era el viernes.—¿Quieres alguien del equipo contigo? —dijo Carolina.—No —dijo Valentina.—¿Ni yo?Valentina lo consideró.Carolina había estado en todos los eventos importantes de los últimos años. En la presentación del libro. En la conferencia de Santiago. En la gala del aniversario de la Fundación donde Valentina había dado el discurso que no mencionó el libro de Rebeca ni una sola vez.—No —dijo Valentina—. Este es d
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