Valentina cerró la puerta.El sonido fue suave. Casi educado.Pero en esa cocina, a esa hora, con esa lista en la pantalla, fue el ruido más definitivo del mundo.Carolina se sentó en la silla de la izquierda sin que nadie se lo pidiera. Ya sabía lo que venía. Conocía esa expresión de Valentina: la mandíbula plana, los ojos que dejaban de parpadear a velocidad normal, los dedos que no temblaban aunque tuvieran todo el derecho.Valentina estudió la pantalla.Cuatro nombres.Los leyó tres veces. Sin prisa. Sin emoción visible.—Explícame el método —dijo.No fue una pregunta.Carolina giró la laptop levemente hacia ella.—Perfilé acceso interno a los movimientos financieros de Duarte Corp durante los últimos dos años. Buscaba quién pudo haber actuado como puente entre Carmen y la empresa sin dejar rastro directo. Estos cuatro tienen tres cosas en común: acceso real a información sensible, una ventana de oportunidad durante el período activo, y al menos un motivo potencial documentable.—
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